La Guaira.- Robert Pérez Jr. salió como el gran vencedor de la jornada del pasado sábado en el estadio Jorge Luis García Carneiro de Macuto, en la que la Liga Mayor de Béisbol Profesional celebró la segunda edición de su Festival de Jonrones; sin embargo, el paleador de Marineros de Carabobo no fue el único ganador de la faena.
El circuito como tal, apenas en su sexto campeonato de existencia, tuvo muchas razones para celebrar, pero quizás ninguna de ellas tan importante como la respuesta de la fanaticada, que desde muy temprano llenó la mayor parte de los asientos disponibles en el recinto del litoral, que sirve de hogar para Delfines y Centauros durante la temporada.
"Estoy súper contento y orgulloso del trabajo que hemos realizado para montar este gran evento", señaló Arturo Cupido, presidente de la LMBP, durante el Derby. "Estoy muy agradecido con la afición por cómo nos ha apoyado. Vinieron al estadio de forma masiva y eso es algo que demuestra el crecimiento de la liga".
En efecto, es innegable que el circuito veraniego ha ido ganando terreno, no solo dentro del corazón del fanático venezolano, sino también entre los peloteros, que año tras año continúan apostando por un circuito que llegó para brindarles una alternativa local.
No obstante, Cupido también es consciente de que una liga exitosa crece de forma progresiva, sin medidas drásticas que puedan, en su lugar, alejar al aficionado curioso.
"No nos queremos apresurar", aseguró el mandatario. "No queremos obligar a la fanaticada a que esté aquí con nosotros, queremos que vengan porque así lo desean. Y hemos ido mejorando".
Pero lejos de enfocarse solamente en el ascenso en popularidad de la LMBP, Cupido y su cuerpo de trabajo tienen entre ceja y ceja aportar al crecimiento del béisbol en el país. Y ese es un compromiso que no solo abarca a la pelota profesional.
Antes del Festival de Jonrones de los jugadores estelares del circuito, la liga celebró un Derby de bambinazos en el que participaron niños de la categoría junior pertenecientes a distintas academias del estado La Guaira.
Fue una oportunidad incomparable para que los pequeños exhibieran sus habilidades en una plataforma mucho más grande a la habitual y para que tuvieran la oportunidad de compartir con algunos de sus ídolos en el béisbol profesional.
"La idea es seguir fomentando el béisbol menor. Es necesario que empecemos desde aquí. Por eso esto no va a quedar solo en esta noche, sino que también vamos a hacer una donación de artículos deportivos para cada una de las academias. Queríamos que los niños fueran el espectáculo", indicó el ejecutivo.
Y es que, si bien la liga no tiene intenciones de correr, eso no significa que el destino en mente sea pequeño.
"Año tras año vamos creciendo, hasta que esta liga se convierta en lo que todos queremos: en la mejor liga de verano del planeta", sentenció Cupido.